El ‘III Informe de Economía de Cantabria’, elaborado por encargo de El Diario Montañés y con la colaboración del Banco Santander, destaca el dinamismo del empleo y del puerto como fortalezas, pero alerta sobre la baja productividad, el reducido tamaño empresarial y la escasa inversión en I+D y capital exterior como frenos al crecimiento
Santander, 22 de abril de 2025. El Colegio de Economistas de Cantabria ha presentado el ‘III Informe de Economía de Cantabria’, un análisis técnico y prospectivo sobre la evolución económica regional en 2024 y las previsiones para 2025. El documento, elaborado por encargo de El Diario Montañés y con la colaboración del Banco Santander, estima que el PIB de la región crecerá entre un 2,3 % y un 2,4 % en 2025.
Esta evolución estaría impulsada principalmente por el dinamismo del puerto de Santander, la mejora del empleo, la actividad en el sector biosanitario, la construcción, las energías renovables, el ámbito cultural y el avance en la digitalización. Aun así, persisten desequilibrios estructurales como la baja atracción de inversión extranjera directa, el reducido tamaño medio de las empresas o la elevada estacionalidad en turismo y comercio.
Según el documento, la economía cántabra cerró el 2024 con una senda de crecimiento sólida y ha logrado contener su nivel de deuda pública hasta el 18,1 % del PIB regional. Además, la tasa de paro se situó en el 8,23 %, por debajo de la media nacional.
El informe ha sido realizado por el Servicio de Estudios del Consejo General de Economistas, con la colaboración del Colegio de Economistas de Cantabria.

Fortalezas sectoriales y riesgos estructurales
Entre los factores positivos, el informe destaca el papel estratégico del puerto de Santander, que ya representa el 14 % del PIB regional. En 2024, batió su récord histórico de tráfico de mercancías y contenedores con más de 7,2 millones de toneladas movidas. También se subraya el dinamismo del comercio minorista y el avance de la construcción.
El estudio identifica oportunidades de crecimiento en sectores como la industria biosanitaria y las energías renovables, e insiste en la necesidad de aumentar el gasto en I+D, que en 2024 fue del 0,96 % del PIB regional, por debajo del 1,63 % nacional. Al mismo tiempo, advierte sobre debilidades estructurales, como el reducido tamaño del tejido empresarial regional -más del 52 % de las empresas no tienen asalariados y apenas un 0,18 % superan los 100 trabajadores-, lo que dificulta la internacionalización y la ganancia de competitividad.

Otros frenos al crecimiento son la escasa inversión extranjera, el bajo peso de sectores innovadores, la limitada transferencia universidad-empresa y la baja intensidad en I+D empresarial.
En términos de empleo, el informe identifica una fuerte estacionalidad, especialmente concentrada en hostelería y sanidad, así como una dependencia excesiva del turismo como motor de crecimiento.
Un documento para la reflexión estratégica
El ‘III Informe Economía de Cantabria: cierre 2024 y previsiones 2025’ ha sido presentado este martes, 22 de abril, en un acto organizado por El Diario Montañés, al que han asistido alrededor de 150 representantes de distintos estamentos de la comunidad autónoma. Entre ellos se encontraban autoridades regionales y municipales, agentes socioeconómicos y empresariales, y responsables de El Diario Montañés, Banco Santander, Colegio de Economistas y el Servicio de Estudios del Consejo General, entre otros.

El encargado de detallar las conclusiones del estudio ha sido Salvador Marín, director general del Servicio de Estudios del Consejo General de Economistas de España, quien ha destacado como “palancas de la economía cántabra” la actividad del Puerto de Santander y los servicios intensivos en conocimiento, a menudo ligados a la innovación, la digitalización y la transferencia de conocimiento.
El presidente del Colegio de Economistas de Cantabria, Fernando García, ha subrayado que este informe “permite disponer de una visión realista y rigurosa sobre la situación de la economía regional, con el propósito de ayudar a identificar oportunidades, desafíos y ejes de mejora que permitan orientar mejor las políticas y estrategias de desarrollo”.

El director general de El Diario Montañés, Ignacio Pérez, ha asegurado que el objetivo del periódico es ofrecer “información veraz e independiente”. En ese sentido, ha afirmado que la elaboración de este informe responde al compromiso con la sociedad cántabra de “contar sin tapujos cuál es la situación real de la economía de Cantabria y proporcionar una herramienta para la toma de decisiones” en un entorno complejo y cambiante.
Por su parte, Juan José González, director comercial de Empresas de la Territorial de Banco Santander en Cantabria y Asturias, ha apuntado que “los factores geopolíticos seguirán marcando el ritmo de muchas decisiones y serán, sin duda, una fuente constante de riesgo”. No obstante, ha destacado que “nuestra economía ha demostrado una notable capacidad de adaptación” y ha defendido que “la colaboración público-privada es clave para generar confianza, atraer inversión y reforzar el tejido económico y empresarial”.

El contenido del documento se estructura en nueve bloques: entorno macroeconómico, mercado laboral, sector primario, industria y energía, tejido empresarial, sector servicios, vivienda, finanzas públicas y demografía. Por último, se incluye un análisis comparado con el resto de comunidades autónomas y un apartado final de previsiones y recomendaciones.
El ‘III Informe de Economía de Cantabria’ está disponible en el apartado ‘Estudios y Trabajos’ de la web del Colegio: https://economistascantabria.com/servicios/estudios-trabajos/





