Más de 60 profesionales analizan en la III Jornada de Tecnologías e Innovación Aplicadas a la Salud, organizada por el Colegio de Economistas, cómo la gobernanza de la información y la inteligencia artificial transforman la medicina personalizada y la gestión sanitaria
Santander, 19 de mayo de 2025.– La III Jornada sobre Tecnologías e Innovación Aplicadas a la Salud, organizada por el Colegio de Economistas de Cantabria, ha puesto de manifiesto que la calidad de los datos, su correcta gobernanza y la aplicación ética de la inteligencia artificial son elementos fundamentales para avanzar hacia un modelo sanitario más eficiente, sostenible y centrado principalmente en las personas.
La sesión, celebrada en la sede de Cantabria Labs, reunió a más de 60 profesionales del ámbito sanitario, tecnológico, investigador y empresarial para debatir sobre los retos y oportunidades que plantea la transformación digital en el campo de la salud.
Entre las principales conclusiones del encuentro, los expertos han coincidido en señalar la necesidad de mejorar la interoperabilidad de los sistemas de información sanitaria, garantizar la protección y seguridad de la información y aplicar la inteligencia artificial con criterios éticos, que respeten la autonomía del paciente y la transparencia en la toma de decisiones clínicas. Además, han destacado que la medicina personalizada no será una realidad sin un uso adecuado de los datos, lo que requiere invertir en formación, innovación tecnológica y en la mejora de los procesos de gestión.
La calidad de los datos y su gobernanza
Ramón Agüero, catedrático en Ingeniería Telemática de la Universidad de Cantabria, fue el encargado de abrir la sesión con la conferencia ‘Big Data e IA: el poder de los datos’. Subrayó que “la inteligencia artificial sólo será eficaz si se dispone de datos de calidad, integrados y libres de sesgos”.
Hizo hincapié en la necesidad de establecer equipos multidisciplinares en el ámbito sanitario -integrados por médicos, economistas, matemáticos e ingenieros- para definir estrategias de gestión del dato con políticas claras de gobernanza. “La IA nunca sustituirá al personal sanitario: será una herramienta de apoyo para mejorar la toma de decisiones, pero la responsabilidad seguirá siendo humana”, afirmó.

Una medicina más personalizada
En la primera mesa de diálogo, centrada en la medicina personalizada, los ponentes destacaron que el uso responsable y eficiente de la información biomédica permitirá ofrecer tratamientos más ajustados a las necesidades de cada paciente.
Santiago García, voluntario del Grupo de Trabajo de Salud Digital del Foro Español de Pacientes, remarcó la necesidad de fortalecer la confianza en el uso de datos. “Estamos en un sector de madurez digital desigual y es esencial proteger la información para que los pacientes confíen en el sistema”, señaló.
Amelia Martín, directora del Departamento de Investigación Clínica y Traslacional de Farmaindustria, centró su intervención en los retos que plantea la creación del Espacio Europeo de Datos de Salud. Subrayó que este nuevo marco “supone un cambio de paradigma en la investigación clínica” y requiere un esfuerzo coordinado entre las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad. “España debe asumir un liderazgo en la implementación de este espacio, asegurando la armonización de criterios y garantizando la protección de los datos”, añadió.
Carlos Sisternas, consejero de laFederación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN), puso el foco en las aplicaciones de IA en diagnóstico precoz, y aseguró que “los algoritmos permiten detectar alteraciones imperceptibles al ojo humano, lo que es clave en enfermedades como el cáncer”.

Pablo Serrano, subdirector de Asistencia Sanitaria del Servicio Cántabro de Salud, destacóel reto de la interoperabilidad. “En Cantabria debemos avanzar hacia un sistema de historia clínica única y aprovechar mejor el uso secundario de los datos para impulsar la medicina personalizada”.
Pedro Prada, jefe del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, explicó cómo la realidad virtual y el metaverso se están incorporando en el proyecto de protonterapia. “Nos permite reducir la ansiedad de los pacientes al familiarizarse previamente con el entorno del tratamiento, lo que mejorará los resultados terapéuticos”. Además, subrayó su utilidad en la formación técnica: “Los profesionales se entrenan de forma virtual, lo que agiliza su adaptación y reduce incidencias en la unidad”.
La moderadora del diálogo fue Flora Pérez, jefa de Servicio de Gestión Farmacéutica de la Dirección General de Farmacia, Humanización y Coordinación Sociosanitaria del Gobierno de Cantabria.
Hacia una gestión sanitaria más eficiente
El segundo bloque de la jornada, moderado por Jaime del Barrio, senior advisor del sector Salud y Life Sciences en Ernst&Young, estuvo centrado en la gestión de los sistemas de salud mediante Big Data e inteligencia artificial.
Ricardo Sanchís, director gerente del Hospital Santa Clotilde, planteó que “el gran reto no es la tecnología, sino cómo las organizaciones serán capaces de aplicar estos cambios, decidir dónde invertir y garantizar que todo revierta en un mejor cuidado del paciente”. En la misma línea, Rocío Montalbán, subdirectora general de Salud Digital de la Consejería de Salud del Gobierno de Cantabria, incidió en que “la digitalización debe traducirse en mejoras tangibles en la calidad de los servicios, eficiencia y atención al paciente”.

Desde la visión empresarial, Alberto Martínez, director general de Mutua Montañesa, subrayó que “la tecnología debe contribuir a una mayor eficiencia, agilizar la atención y, en definitiva, mejorar la calidad de vida de las personas”.
Por su parte, Alberto Pardo, director de Health del Grupo NWorld y miembro de la Comisión de Salud Digital del Clúster TERA, recordó que “sin datos de calidad no hay inteligencia artificial efectiva”. Apostó por fomentar una “cultura del dato” que permita aprovechar al máximo las oportunidades de la digitalización.
Equipos multidisciplinares y flexibilidad
La jornada también contó con la participación de Marcos López,director científico del Instituto de Investigación Marqués de Valdecilla (IDIVAL) y responsable del proyecto Cohorte Cantabria. Insistió en que la inteligencia artificial y el Big Data son ya herramientas imprescindibles para impulsar la innovación en salud, pero advirtió que “para aprovechar todo su potencial, necesitamos organizaciones más flexibles y equipos multidisciplinares, en los que convivan médicos, expertos en IA e ingenieros informáticos”. Además, subrayó que “contar con recursos y profesionales capaces de interpretar y gestionar los datos será clave para mantener la competitividad del sistema sanitario”.

El presidente del Colegio de Economistas, Fernando García, cerró la sesión recordando la necesidad de “impulsar alianzas estratégicas entre los sectores sanitario, tecnológico y económico para liderar la transformación digital del sistema de salud”. Subrayó que “los datos representan un activo fundamental en la nueva economía de la salud, pero sólo si se gestionan de forma ética, eficiente y responsable”.
La III Jornada sobre Tecnologías e Innovación Aplicadas a la Salud contó con la colaboración de la Consejería de Salud del Gobierno de Cantabria, el IDIVAL, Cantabria Labs, el Colegio Oficial de Farmacéuticos, el Colegio de Médicos de Cantabria y Banco Sabadell.





